Las bacterias están desarrollando resistencia a los antibióticos, un fenómeno que comenzó hace décadas y que tiene un impacto considerable: en 2023, esta resistencia estuvo relacionada con 24.000 muertes en España y más de 4,5 millones en el mundo. Las proyecciones en datos internacionales y nacionales recientes apuntan a un escenario aún más preocupantes. De mantenerse las tendencias actuales, para 2050 podrían registrarse en nuestro país alrededor de 45.000 fallecimientos al año, cerca del 10% del total y aproximadamente un tercio de los atribuibles al cáncer. Estas cifras reflejan una realidad alarmante: los antibióticos están perdiendo eficacia y, como consecuencia, infecciones que antes se trataban con facilidad pueden convertirse en problemas de salud graves y difíciles de controlar.
España es uno de los mayores consumidores de antibióticos del continente europeo [Fig 1]. Su uso comenzó a descender antes de la pandemia, y aunque repuntó en los años posteriores, el nivel registrado en 2023 fue inferior al de 2016, situando a España entre los países que más lo han reducido. Detrás de este consumo elevado están prácticas como el autoconsumo, las prescripciones innecesarias, el abandono prematuro de los tratamientos y el uso extensivo en ganadería. Todo ello evidencia una insuficiente concienciación y sensibilización en la sociedad que acelera la pérdida de eficacia de unos fármacos esenciales para la salud pública.

Fuente: elaboración propia a partir de datos de la OCDE.
La buena noticia es que aún estamos a tiempo de frenar esta tendencia. Garantizar un acceso adecuado y promover un uso responsable de los antibióticos es fundamental para preservar su eficacia. El Plan Nacional frente a la Resistencia a los Antibióticos (PRAN) 2025-2027 establece un marco estratégico multisectorial para avanzar en la vigilancia, control, prevención, formación e investigación como respuesta integrada a este desafío. Al mismo tiempo, la investigación en nuevas vacunas, tratamientos y diagnósticos impulsada en los últimos años por la inteligencia artificial (IA) y otras tecnologías abre vías prometedoras, desde programas asistidos por IA que mejoran la detección precoz de resistencia a bacterias hasta decisiones clínicas más precisas, o proyectos que aceleran el descubrimiento de antibióticos más resolutivos. Actuar hoy es la clave para seguir contando con antibióticos efectivos en el futuro.
Para más detalle, véase:
Agencia Internacional para la Investigación en Cáncer, Organización Mundial de la Salud. Estimated numbers from 2022 to 2050; Chin, Kah Wei, et al. “An overview of antibiotic and antibiotic resistance.” Environmental Advances nº 11, 2023; García, Pilar, et al. Bacterial Resistance to Antibiotics. Madrid: CSIC. Science for Public Policy, 2023; Ministerio de Sanidad, Ministerio de Agricultura Pesca y Alimentación y Ministerio para la Transformación Ecológica y el Reto Demográfico. “Plan Nacional Frente a la Resistencia a los Antibióticos 2025-2027.” Madrid, 2025; Mohsen, Naghavi, et al. “Global burden of bacterial antimicrobial resistance 1990–2021: a systematic analysis with forecasts to 2050.” The Lancet Public Health 0, 2024; Pennisi, Flavia, et al. “Artificial intelligence in antimicrobial stewardship: a systematic review and meta-analysis of predictive performance and diagnostic accuracy.” European Journal of Clinical Microbiology & Infectious Diseases 44. 2025; Peñalva, Germán, et al. “Burden of bacterial antimicrobial resistance among hospitalised patients in Spain: findings from three nationwide prospective studies.” The Lancet Regional Health Europe 51, 2025; y Ritchie, Hannah y Edouard Mathieu. “How many people die and how many are born each year?”
Los datos del gráfico en: OCDE. Pharmaceutical market [Pharmaceuticals consumption-Antibacterials for systemic use].